lunes, 16 de junio de 2008

TRABAJO EN SEDE 1

CONCLUSIONES

ü Uno de los grandes debates en la actualidad, con respecto al papel de la escuela, radica en que si ésta juega el papel de reproductora o de transformadora; sin embargo no es que juegue un papel u otro; pues la escuela como institución, es a la vez reproductora y transformadora de la realidad; reproductora en el sentido de que su misión es transmitir el conocimiento a todas las nuevas generaciones y transformadora porque ha de dotar a los individuos de las herramientas que le permitan seguir aprendiendo para transformar su propia realidad.

ü Si tenemos una nueva concepción de la escuela y de la misión que ésta ha de desempeñar, lógico es que también el concepto de lo que ha de ser un educador, se vea transformado; a diferencia del concepto de maestro que tenía la escuela tradicional, en la que se le concebía como un simple transmisor de conocimientos, el siglo XXI concibe al educador como una persona que sabe dar, que se cuestiona, que indaga, que se prepara para llegar a ser un innovador de la tarea educativa, rebasando la simple transmisión del conocimiento para ser el guía de sus alumnos en el sinuoso camino del aprendizaje. El individuo actual debe estar abierto al cambio, sin dejar de lado lo permanente, por lo que el docente ha de estar preparado para hacer frente a esta dualidad que impera en la escuela del futuro.

ü La sociedad del siglo XXI, plantea tanto a docentes como a alumnos una serie de retos por resolver, entre ellos podemos mencionar el hecho de preparar a los educandos para hacer frente al mundo global que les permita integrarse de manera exitosa al mercado de trabajo, pero ante todo formar personas que logren adaptarse a la modernidad, pues la educación del futuro tiene el gran reto de responder a los cambios de los nuevos tiempos.

ü Vivimos en un mundo globalizado en el que la realidad, y todo lo que ella implica, es cada vez más global, sin embargo, la educación tiene un gran problema que no le permite estar a la par de la globalización mundial, y es que los saberes, desgraciadamente, se encuentran parcelados, desunidos; se requiere de manera urgente que los planes de estudio y la didáctica promuevan la unión de los saberes para que los individuos sean capaces de ver el conocimiento como un todo que les permita hacer frente a la creciente globalización.

ü Según el Profesor Gerardo Castillo, es necesario mejorar el quehacer educativo para afrontar los retos del siglo XXI, para lo cual propone una serie de acciones que han de llevarse a cabo como parte de la tarea educativa, éstas son: lograr aprendizajes con mayor valor de transferencia, desarrollo de capacidades intelectuales, desarrollo de capacidades relacionadas con el saber, la cultura y la conducta autónoma, desarrollo de la capacidad crítica, uso del trabajo intelectual, comprensión lectora, entre otras. Estas acciones sólo pueden tener impacto si concebimos al docente, al alumno y a la escuela en un nuevo rol que verdaderamente responda a los requerimientos del presente siglo.

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